lunes, 1 de mayo de 2017

Todos mentimos.

«Mentir es una habilidad que crece en lo más profundo de nosotros. Es una condición inherente a los seres humanos.»
Por María Hernández.

Desde Adán y Eva hasta el "genio maligno" de Descartes, la mentira parece formar parte del ser humano. Sin embargo, se trata de algo que no se manifiesta sólo en ámbito humano. La biología revela que la mentira es una práctica que recorre también el mundo natural: las plantas y los animales utilizan la simulación para sobrevivir.

David Livingstone Smith, profesor de filosofía y director del Instituto de Ciencias Cognitivas y Psicología Evolutiva de la Universidad de Nueva Inglaterra, tiene una teoría muy interesante acerca de porqué y sobre las raíces del engaño y el inconsciente.

David defiende que mentir no es simplemente el hecho de decir cosas que no son verdad, para él también mentimos al ocultar información, o al decir algo que es verdad de manera tal que el interlocutor crea que es falso. Incluso va más allá diciendo que mentimos también a través de una sonrisa falsa, al andar o adquirir posturas que aparentan confianza en uno mismo, al usar maquillaje... Pero mentir no es algo único de los hombres, se encuentra en todo el reino natural. La biología revela que las mentiras son acontecimientos comunes en el mundo natural: plantas y animales utilizan mentiras, engaños y simulaciones para sobrevivir. Existen plantas que tienen flores que parecen avispas hembra para atraer a los machos y que de esta forma las polinicen. También existen serpientes que fingen ser venenosas, peces macho que imitan a las hembras y muchos otros ejemplos. Está claro que los hombres mentimos mejor porque nuestra inteligencia es más poderosa, pero las bases son comunes, la mentira es una característica básica de los seres vivos.

La gente miente en sus currículos para conseguir trabajos, para evitar pagar impuestos, para mantenerse en el poder... La realidad es que a menudo los mentirosos son los ganadores del juego de la vida. La evolución selecciona rasgos que son ventajosos para los individuos. Mentir es ventajoso y por ello, la evolución lo ha integrado en la naturaleza humana. Desde una perspectiva evolucionista, el uso sensato del engaño es mucho mejor que la honestidad total. 

La mentira desde la tradición judeo-cristiana siempre se ha considerado una de las cualidades del ser humano más reprobables. Incluida dentro de los pecados a evitar incluso ocupando un puesto destacado en los 10 mandamientos. Con esta nueva perspectiva que ofrece David Livingstone Smith se generaron grandes controversias sobre el fin último de la mentira e incluso se planteó que el concepto de mentira pudiera abarcar múltiples facetas.

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