sábado, 8 de abril de 2017

Misología y misantropía.

- Pero cuidemos que no nos pase una cosa - le advierte Fedro.
- ¿El qué?
- Que no nos convirtamos en misólogos, así como otros se convierten en misántropos, porque no hay mayor mal que el de odiar los razonamientos. La misología se origina de la misma manera que la misantropía. La misantropía aparece como consecuencia de las decepciones que nos producen las personas en quienes confiamos, especialmente si nos eran muy próximas. El misántropo desconfía de todos los hombres sin darse cuenta que son pocos los muy buenos y los muy malos, y que los mediocres son mayoría.

Platón, El Fedón.

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