martes, 14 de febrero de 2017

Sobrevivir en un mundo de dormidos.

Por Laura Martínez.

¿Alguna vez habéis sentido que actuáis como si siguierais soñando? Meses atrás, según me acerco a la mayoría de edad siento como si actuase por actuar y si en algún momento pretendo recordar que he hecho unos minutos antes, o unas horas, me doy cuenta de que he actuado sin ser consciente de lo que hacía. ¿Sabéis cuando una persona le cuenta una anécdota a otra y le dice si recuerda tal detalle y esta le contesta que no recuerda ni lo que cenó ayer o cuando sientes que no sabes si un suceso lo has vivido o lo has soñado? Pues es porque en ese momento estabas actuando por actuar, o sea, estabas dormido.

Pienso que el mundo de los adultos, la aburrida rutina nos aburre hasta el punto de que nos duerme sin cerrar los ojos. Sin embargo los niños están activos y su mente esta funcionando constantemente imaginando cosas, son felices. El filósofo estagirita, Aristóteles, decía que el único fin por el que la vida humana existe es para alcanzar la felicidad pero hoy en día se confunde la felicidad con el bienestar y esto es un gravísimo error.

¿Sabéis esa famosa oración "carpe diem"? (vive la vida) Pues nadie, excepto los niños, se la aplica, ya que los adultos están constantemente haciendo esto, o aquello simplemente para sobrevivir en el día a día o por miedo a lo que pueda ocurrir después, o sea a las consecuencias.

Mi madre cuando se ponía enferma, incluso con fiebre, y yo le preguntaba de pequeña que porque iba a trabajar me decía: "Si no voy yo a trabajar ¿quién lo va a hacer en mi lugar? Yo no me puedo permitir faltar al trabajo hija". Yo no la podía entender porque no se encontraba en condiciones de trabajar y aun así lo pasaba mal para poder traer dinero a casa y que no ocurriera nada malo. Tenía miedo a las consecuencias y lo único que pretendía era sobrevivir.

Volviendo al tema sobre la confusión entre bienestar y felicidad. El bienestar es el estado de la persona cuyas condiciones físicas y mentales le proporcionan un sentimiento de satisfacción y tranquilidad. Por otro lado la felicidad es el estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea o por disfrutar de algo bueno. Lo que quiero decir con esto es que si continuamos sin salirnos de la rutina y preocupándonos por el qué pasará solo alcanzaríamos el bienestar mientras que si vamos un poco más allá actuando como haría un niño o corriendo riesgos conseguiríamos alcanzar la felicidad que es el método para despertar. -A estos momentos de la lectura puede que tengáis la cabeza dando tumbos de confusión preguntándoos a qué se refiere esta loca-. Pues bien voy a aclaraos el concepto "estar despierto". La única manera de estar despiertos sin ser inocentes niños que se creen superhéroes es hacer cosas que nos rompan los esquemas. Tirándose de un puente enganchados a una cuerda o comiendo aquello que más detestas, es la mejor forma de vivir la vida o ¿acaso nunca te han entrado ganas de cambiar las normas? 

El factor más importante que influye en esta teoría es el tiempo. El tiempo hace que maduremos tanto física como mentalmente lo que se convierte en un problema a la hora de despertar puesto que con el tiempo las personas tendemos a acomodarnos. Si algo funciona ¿por qué cambiarlo? Esta pregunta tan corta tiene una larga respuesta. Todos los días me levanto, desayuno, voy a clase, como, estudio, voy a la academia, ceno, me lavo los dientes y a la cama. Al día siguiente vuelvo a repetirlo, y al siguiente, y al siguiente... Pues bien, ¿y porque no empiezo a tocar un instrumento, o a leer novelas de terror, o quizás a hacer paracaidismo? 

En definitiva, la única manera de sentir que tu cuerpo y tu mente están vivos es manteniéndolos activos completamente, descolocándolos, probando cosas nuevas que alguna vez habías pensado pero que nunca habías hecho. ¡No te acomodes! Si lo haces gente con más poder y más influencia que tú te va a pisar.


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