miércoles, 25 de enero de 2017

Una mente maravillosa.

«Caballeros, debo recordarles que, mis probabilidades de éxito, aumentan en cada nuevo intento»

John Forbes Nash Jr.
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Por María Hernández.

La película está basada en la vida del matemático John F. Nash Jr, nacido en 1928, que durante treinta años estuvo muy influido por su esquizofrenia y sufrió numerosas recaídas e ingresos. Al parecer nunca llego a dejar de tener alucinaciones pero aprendió a distinguirlas de la realidad.

En la película se nos muestra durante sus primeros treinta minutos, el tiempo que transcurre entre la incorporación de John Nash a la Universidad de Princenton en 1947 para doctorarse en matemáticas, hasta cuando conoce en el MIT, en 1956, a una alumna llamada Alicia Lardé con la que posteriormente se casaría.

En Princenton se relaciona con otros estudiantes, prometedores matemáticos todos ellos, con los que rivaliza para obtener los méritos suficientes que le garanticen las recomendaciones de la Universidad para obtener un trabajo al finalizar los estudios. Conoce a Charles Herman, su compañero de habitación, un sujeto de personalidad radicalmente distinta a la suya.

John Nash se nos presenta aislado, extraño y poco virtuoso en habilidades sociales, “la gente no me cae bien y yo no le caigo bien a la gente”. En la universidad se ve presionado a publicar, cosa que él se niega por carecer de una idea original que le haga merecedor del reconocimiento que desea tener. Finalmente, la encuentra y publica un artículo de apenas una página de longitud, que luego será conocida como “el equilibrio de Nash”.

En un momento determinado, Nash es invitado al Pentágono para estudiar mensajes cifrados de los rusos y él es capaz de descubrir en un momento lo que los analistas del Pentágono había sido incapaces de lograr en mucho tiempo. Cuando la enfermedad ya se ha instalado, comienza a sentirse perseguido por los comunistas. Es interesante porque la película nos muestra estas vivencias desde la perspectiva del enfermo, para quien todas esas cosas son reales.

La película comentada es una excelente representación del mundo delirante del enfermo esquizofrénico, nos muestra como Nash se involucra en un universo nuevo que para él tiene tanta verosimilitud como la vida cotidiana. Existe una aproximación muy creíble al mundo de los esquizofrénicos en la escena en la que se implanta subcutáneamente a Nash un código con el que acceder al buzón secreto. Muchos enfermos afirman tener un micrófono o un chip implantado en la piel, los dientes o cualquier otro lugar, por el que los otros conocen sus pensamientos o les imponen sus ideas.

La escena en la que Alicia Lardé visita a su esposo en el hospital donde está ingresado y él le sugiere hablar bajo para evitar así ser escuchados a través de micrófonos ocultos, esta también muy bien representada ya que los pacientes suelen defender la existencia de micrófonos instalados en su casa, trabajo o cualquier otro lugar que ellos frecuenten, para saber en todo momento lo que dicen.

Las alucinaciones de los esquizofrénicos suelen ser de tipo auditivo. Voces que comentan su actividad, que dialogan entre sí, o voces que le ordenan hacer cosas (las más peligrosas). Es frecuente que los enfermos crean ver a gente hostil a su alrededor, aunque es solo una interpretación suya (las personas son reales pero la hostilidad es imaginaria), pero nunca llegan hasta el punto de materializarse como en la película, las alucinaciones visuales son solo elementos cinematográficos que tratan de mostrar la perturbación de la mente de nuestro personaje y de revelar como algunos enfermos no dejan de delirar ni de tener alucinaciones y aun así consiguen diferenciarlos de la vida real sin que ello interfiera con su vida cotidiana.

Conclusión- John Nash, sufre ideas paranoides de persecución (el haber sido elegido para una misión importante), conductas extravagantes y un serio deterioro psicosocial que hace que el enfermo no haya podido volver a mostrar la productividad científica que le hizo ganar tanto en la ficción como en la realidad el premio Nobel.

Una de las limitaciones más importantes para la integración de los pacientes esquizofrénicos en la sociedad lo supone el estigma que padecen y la posible vinculación con actos violentos. Películas como esta nos ayudan a visualizar como el mayor tormento lo padece el paciente y la familia cercana. Entender como viven la enfermedad puede servirnos para que tengan una oportunidad de incorporación socio-laboral, como personas válidas.

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