domingo, 29 de enero de 2017

Democracia y liberalismo.

“Democracia y liberalismo son dos respuestas a dos cuestiones de derecho político totalmente distintas.

La democracia responde a la pregunta. ¿Quién debe ejercer el poder político? La respuesta es: el ejercicio del poder político corresponde a la colectividad de ciudadanos.

Pero en esa pregunta no se habla de la extensión que debe tener el poder público. Se trata solo de determinar el sujeto a quien el mando compete. La democracia propone que mandemos todos; es decir, que todos intervengamos soberanamente en los hechos sociales.

El liberalismo, en cambio, responde a esta otra pregunta: ejerza quienquiera el poder público, ¿cuáles deben ser los límites de este? La respuesta suena así: el poder público, ejérzalo un autócrata o el pueblo, no pude ser absoluto, sino que las personas tienen derechos previos a la toda injerencia del Estado. Es, pues, la tendencia a limitar la intervención del Estado.

El poder público tiende siempre y dondequiera a no reconocer límite alguno. Es indiferente que se halle en una sola mano o en la de todos. Sería, pues, el más inocente error creer que a fuerza de democracia esquivamos el absolutismo. Todo lo contrario. No hay autocracia más feroz que la difusa e irresponsable del demos.”

Jose Ortega y Gasset, El Espectador.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo más visto...