miércoles, 2 de noviembre de 2016

Primera teoría evolucionista: Lamarck.

Lamarck (1744-1829), naturalista francés, fue el primero en elaborar una teoría científica evolucionista que desarrollo en su obra de 1.909 "Fisiología zoológica". Había que señalar que su obra no alcanzo el éxito que merecía y la mayoría de los científicos se mantuvieron firmes en sus tesis fixistas. Estructuraremos su teoría en torno a tres problemas: 

A. Evolución.

Lamarck lanza en su obra un duro ataque la fixismo. Sus estudios biológicos le llevan a concluir que las especies han ido evolucionando a lo largo de la Historia Natural. La evolución es un proceso gradual donde, progresivamente, los seres vivos van adquiriendo más perfección y complejidad. Es un tópico clásico oponer Lamarck a Darwin, lo que hace que muchas veces se oscurezcan sus puntos en común. En todo caso sus divergencias se dan siempre bajo un acuerdo fundamental: el evolucionismo.

Habría que destacar de Igual modo que el ataque de Lamarck es fundamentalmente contra el fixismo y no contra el creacionismo. En su obra Lamarck nada dice acerca del origen de la vida. Es perfectamente posible conciliar el creacionismo con el evolucionismo lamarckiano. Además, el mundo de la vida tal y como nos lo presenta Lamarck, es compatible con los ideales cristianos de perfección y armonía. Los seres vivos se desarrollan en armonía hasta alcanzar su máxima perfección.

B. Mecanismo de la evolución. La teoría transformista.

Antes de estudiar las aportaciones de Lamarck en este punto, es preciso aclarar el concepto "mecanismo de la evolución". Una teoría científica, y la de Lamarck lo es, no puede limitarse a constatar sin más el hecho de la evolución, sino que debe explicarlo. De igual modo para entender el movimiento de un coche no podemos limitarnos a constatarlo, sino que tenemos que acudir al "mecanismo" que lo hace posible, en este caso el motor del coche. Lo mismo ocurre con la evolución: una teoría científica debe explicar cómo y porqué acontece, cuál es su mecanismo. Lamarck pensaba que las especies evolucionaban por su esfuerzo de adaptación al medio. Si una especie se ve forzada por un cambio climático o de otro tipo a adaptarse a un medio ambiente nuevo, aquellos órganos que sean más idóneos a las nuevas condiciones se desarrollarán hasta adaptarse a la nueva función, mientras que los que no son utilizados se atrofian. Este principio es denominado por Lamarck ley de uso y desuso del órgano. Nótese que la tensión que genera la evolución se establece entre ser vivo y medio y en ningún caso los seres vivos entre sí. Además se presupone por parte del ser vivo cierta intencionalidad en su esfuerzo por adaptarse al medio.

La evolución, así entendida, es necesariamente un proceso gradual y muy lento. La aparición de un nuevo carácter en una especie es el fruto de loa esfuerzos de adaptación de millares de generaciones anteriores.

C. El problema de la herencia.

Lamarck dio por sentado que los nuevos caracteres adquiridos por un ser vivo, en su intento de adaptación al medio, son susceptibles de ser transmitidos a la siguiente generación, es decir, que se pueden heredar. Hoy sabemos que esto no es así. El desarrollo de la ciencia genética ha demostrado que lo que hereda un hijo de sus padres proviene del genotipo de estos, que no varía a lo largo de toda la vida. Es decir, ningún cambio que se produzca en nuestro organismo a lo largo de nuestra vida afectará a nuestros hijos. En términos biológicos: los caracteres adquiridos no pueden transmitirse a las siguientes generaciones y por tanto, las supuestas modificaciones adquiridas por un ser vivo en el curso de su existencia son irrelevantes para la Historia Natural pues solo a él afectan.

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