lunes, 7 de noviembre de 2016

La evolución humana.

Darwin en su obra "El origen de las especies" se cuidó mucho de no hacer ninguna referencia al Hombre. Aun así la consecuencia era clara: el hombre es una especie animal, todas las especies han evolucionado a partir de otras más primitivas, luego la especie humana ha evolucionado a partir de otras especies prehumanas. Así lo entendieron los creacionistas que emprendieron una cruzada contra Darwin y sus discípulos. Por ello, Darwin se ve obligado a publicar en 1.871 su posición al respecto en "El descendiente del Hombre". Es preciso destacar que las afirmaciones que aparecen en esta obra son meras especulaciones, pues en esta fecha el registro fósil que pudiera existir para justificar cualquier afirmación sobre lo homínidos era nulo. Es más, el prestigio del autor hizo que durante años la paleoantropología tome un camino erróneo. Darwin introduce en esta obra la noción "eslabón perdido" para hacer referencia a una especie medio Hombre, medio mono antecesora de ambas especies.

Los paleoantropólogos de medio mundo se lanzan a la búsqueda de tal especie en un intento que posteriormente resultará baldío. Sólo en este contexto cabe explicar lo que se conoce como fraude de Piltdown. En 1.912 los científicos encontraron exactamente lo que estaban buscando: el eslabón perdido, un cráneo humano con mandíbula de simio. Todo encajaba: los primeros hombres fueron blancos, europeos y se caracterizaban por su inteligencia (amplia capacidad craneal) y su aspecto simiesco (mandíbula de antropomorfo). El cráneo de Piltdown que fue considerado verdadero hasta 1.955 (¡durante treinta y nueve años!) era una burda falsificación (de la que aún hoy no se reconoce su autor) que fue tomada por auténtica porque corroboraba expectativas previas que tenían su origen en la obra de Darwin.

Hoy sabemos que la evolución no es un proceso lineal, donde una especie conduce a otra, sino más bien asemeja a un árbol en donde muchas ramas no llegan hasta el presente. Muchas especies se extinguen sin dejar descendiente. Por suerte no todos los paleoantropólogos estuvieron medio siglo buscando el eslabón perdido en Europa. Raymónd Dart no pensaba como la mayoría. Estaba convencido de lo que hoy se nos presenta como incuestionable: somos africanos. Durante los años veinte estuvo trabajando en el Valle de Riff, en África oriental, buscando restos de homínidos. Finalmente en 1.924 encontró lo que estaba buscando: el cráneo de una cría de homínido (considerado un antropomorfo por las autoridades científicas de la época) que denomino australopitecus (mono del sur).

Posteriormente se fueron encontrando en África Oriental y en Sudáfrica más fósiles de otras especies de australopitecus y de otros homínidos. El registro fósil mas completo fue el de una hembra encontrada por Don Johanson bautizada con el nombre de Lucy que vivió hace 4 millones de años y que, según muestra su pelvis, andaba erguida.

AUSTRALOPITECUS

Fueron homínidos que vivieron en África desde hace 7 millones de años hasta nace un millón y medio de años. Existieron varias especies de australopitecus: algunas fueron nuestros antepagados, corno el australopitecus aferensis y el australopitecus africanus, mientras otras acabaron extinguiéndose, dando lugar a "ramas muertas", como el australopitacius robustus. Hace dos millones de años convivieron en África al menos tres especies de homínidos: el australopitecus robustus, el australopitecus africanus y el Homo hábilís,

La característica más importante de los australopitecus es su bipedismo, su caminar erguido. Es este rasgo el que nos permite clasificarlo en el grupo de los homínidos y, por tanto, considerarlo antepasado nuestro y no, por ejemplo, de chimpancés o gorilas.

Sin embarco, su capacidad craneal (y con ello su inteligencia), no era gran cosa, 400 cm., aproximadamente la capacidad craneal de un chimpancé, ¿Qué consecuencia cabe extraer de estos datos? Primero fue la marcha bípeda después todo lo demás. A principios de siglo se especulaba que la posición erguida fue la más óptima para un ser inteligente que necesitaba liberar las extremidades superiores (manos) para construir utensilios. Nada de esto fue así. Nuestros antepasados ya andaban erguidos cuando apenas eran más inteligentes que un chimpancé.

Por lo demás su estatura rondaba el metro o metro y 50 cms; por su dentadura podemos especular que su dieta era básicamente frugívora (comen fruta) y sus restos no aparecen asociados a instrumento o herramienta alguna. Sabemos que su hábitat eran las zonas boscosas y que fuera de ella o en épocas de sequía eran inferiores a sus competidores ecológicos: nuestros primeros antepasados pertenecientes al género Homo.

HOMO HABILIS

De nuevo en África Oriental, entre Etiopía y Tanzania, fueron encontrados restos de un homínido similar a los australopitecus (en cuando a altura y corpulencia) pero con un rasgo y una circunstancia diferentes. El rasgo consiste en un considerable aumento de la capacidad craneal: aproximadamente 700 cm., y la circunstancia consiste en la aparición de los primeros útiles de piedra: las lascas (son simples fragmentos de piedra obtenidos a partir de golpear un bloque de piedra hasta que se desprende un filo cortante).

El homo hábilis (que toma su nombre de su capacidad para fabricar utensilios) vivió aproximadamente hace 2 millones de años en África Oriental. El hábitat del Homo hábilis era mas abierto y árido que el de los australopitecus, por lo que un régimen frugívoro no era suficientemente nutritivo para sobrevivir. Nuestros antepasados compitieron con hienas y buitres para conseguir los restos de la caza de los grandes felinos. La primera carne de la que pudieron disponer nuestros antepasados fue la carroña. Las lascas demostraron su utilidad en la tarea de descuartizar cadáveres y los homínidos disfrutaron por primera vez de "los placeres de la carne".

HOMO ERECTUS

Hace 1.800,000 anos, los pioneros Homo hábilis dieron paso al Homo erectus. Este ya poseía un cerebro de mayor volumen (entre 880 y 1.250 cm cúbicos pero por lo que destaca (de ahí su nombre) es por su estatura que ya podía alcanzar 1'70 y hasta 1'80 cms. El Homo erectus fue el primer homínido que dominó el fuego. Al principio quizás los seres humanos sólo conseguían el fuego de fuentes naturales (zonas volcánicas, fuegos de sabana....) y era mantenido vivo alimentándolo con combustible: sería una primera fase que se podría denominar como de control del fuego. La segunda y decisiva fue la fabricación del fuego mediante la utilización de instrumentos.

El fuego cambió la vida de nuestros antepasados; les permitió pernoctar en campamentos a ras de suelo a salvo de las alimañas, favoreció la cohesión del grupo humano al reunirse en torno a él y con ello posiblemente, el desarrollo del lenguaje.

Además el repertorio de instrumentos de los homo erectus supera en mucho a las humildes lascas de los Homo hábilis. Los Homo erectus construyeron lanzas, flechas y hachas utilizando madera, piedra y hueso. Estos restos constituyen la primera cultura material que conocemos y recibe el nombre de cultura achelense. Estas herramientas les permitieron perfeccionar sus estrategias de caza y enfrentarse a piezas más grandes que satisficieran sus requerimientos de proteína animal que influyeron en el paulatino crecimiento de su cerebro.

El Homo erectus fue el primer viajero, el primer emigrante de la historia de la humanidad. Hace más de un millón de años algunos homo erectus africanus empezaron a colonizar nuevos continentes.

Tradicionalmente, los científicos siempre han hablado de dos vías de paso entre África y Europa; la primera y por todo el mundo aceptada es la de Palestina y la segunda, a través de Sicilia. Ahora otros investigadores defienden una tercera: el estrecho de Gibraltar, cono sugieren los restos de homínidos recientemente encontrados en Atapuerca (Burgos), que se remontan a un millón de años.

Podemos suponer que las temperaturas del norte les obligaron a buscar refugio en el interior de las cuevas, además de trabajar la piel con la que fabricar ropas de abrigo, así como bolsas para el transporte de alimentos y materias primas.

HOMO NEANDERTAL

Compartimos con los neandertales no solamente el género (Homo) sino también la especie (sapiens). Los Homo neandertales son una forma humana que aparece en Europa hace 180.000 años y se extingue hace 50.000 anos. Son los auténticos europeos. Descienden de los primeros colonizadores erectus del continente europeo. Los neandertales estaban dotados de un voluminoso cerebro (1.500 cm'), su estatura era inferior a la del Homo erectus pero, en cambio, poseían un cuerpo de fuerte complexión: músculos marcados, huesos robustos, ancho torso. Su rostro casi no tenia frente al ser la cabeza marcadamente achatada su nariz era grande, los prominentes refuerzos óseos sobre las órbitas oculares dan sensación de que llevaran una visera,


Su aspecto le ha hecho cargar durante mucho tiempo con una imagen ruda y bestial. Actualmente, el meticuloso trabajo de los arqueólogos ha permitido que se conozca mucho mejor el mundo de los neandertales: eran cazadores y recolectores, gente móvil y llevaban una vida muy dura y bastante peligrosa (cazaban mamuts, rinocerontes lanudos, bisontes, etc...), ya que sufrían muchas heridas y degeneraciones en su esqueleto. Morían relativamente pronto, pues era difícil encontrar un neandertal con más de 40 años. Pero, aun así fueron capaces de desarrollar una sofisticada técnica para trabajar la madera, la piedra, el hueso y también el sílex. Construyeron punzones, cunas, hachas bifaces, adornos, etc. Esta cultura se denomina cultura musterniense.

Los neandertales enterraban a sus muertos de forma ceremoniosa. Se han encontrado ofrendas (útiles, adornos, flores) junto a las sepulturas que hacen reflexionar sobre el sentido de la trascendencia. La angustia frente a la muerte, el miedo a lo desconocido, son cualidades inequívocamente humanas que tenían los neandertales.

Es importante destacar que los neandertales no son nuestros antepasados. Ellos también eran humanos (Homo sapiens), pero eran humanos de manera diferente. De hecho, nuestra especie convivió durante un espacio de tiempo considerable con ellos (20.000 años) y al final acabaron extinguiéndose.

El porqué se extinguieron de forma relativamente súbita sigue siendo un enigma de la antropología. ¿Acaso otra especie humana (nosotros) más violenta acabo con ellos? ¿Perecieron víctimas de sus propias incapacidades?


HOMO SAPIENS

¿Qué se sabe acerca del origen y evolución de nuestra especie? En África, los últimos Homo erectus habrían evolucionado hacia formas de Homo sapiens anatómicamente modernos, los cuales se difundieron por el norte de África y el Próximo Oriente hace 100.000 anos; evolucionaron en estos lugares hasta que hace alrededor de 40.000 años llegaron a Europa procedentes de Oriente, pero ahora ya como la subespecie Homo sapiens sapiens. El verdadero origen de los seres humanos modernos está en África. Pero, ¿qué aspecto tenían estos primeros humanos modernos? Pues bien, eran prácticamente, por no decir exactamente, iguales al hombre actual.

Con el Homo sapiens sapiens se produce la primera gran explosión de manifestaciones artísticas de la historia de la humanidad. Fabricaron figurillas esculpidas, talladas o grabadas sobre piedra, marfil o cuerno con pechos exagerados, caderas anchas, órganos sexuales marcados y barrigas hinchadas. Son las "Venus", símbolo de fertilidad. Pero sin duda las manifestaciones artísticas más conocidas son las pinturas y grabados rupestres (Altamira, Lascaux). Los sapiens escogían como escenario los más recónditos rincones de las cuevas. Se iluminaban con lámparas de piedra alimentadas con grasa animal y se valían de pigmentos naturales que después mezclaban con grasa.

Su forma de vida era la propia de los cazadores recolectores (igual que los homo erectus y los neandertales) que muchos prehistoriadotes han definido como paleolítico (edad de piedra) hasta que hace sólo 10.000 años aparecieron las primeras sociedades productoras es decir, el neolítico. En el Próximo Oriente los humanos domesticaron por primera vez especies animales (ganadería) y vegetales (agricultura), construyeron útiles de tarro (cerámica) y se tornaron sedentarios.

Hace 5.000 anos en la ciudades de Sumer (mesopotamia) aparece la escritura, lo que sirve como criterio para marcar el fin de la prehistoria y el comienzo de la Historia. La aventura humana alcanza entonces un ritmo inusitado. Avances técnicos, científicos y filosóficos se suceden. Pero esa es "otra historia".

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