lunes, 31 de octubre de 2016

Diálogos de madurez.

Por Claudia Robles.

Platón elige el diálogo como forma de expresión de su pensamiento; quizá como tributo a su maestro Sócrates a quién, por lo demás, convierte en interlocutor de prácticamente todos ellos. Sócrates no escribió nada, pues no creía que la escritura fuera el modo de transmitir la verdad y el conocimiento. Platón será quien en sus diálogos será más o menos fiel a lo que Sócrates pensaba y decía. Su obra se puede dividir en varios períodos, según distintos criterios, siendo una de las clasificaciones más aceptadas la cronológica:
  • Diálogos de juventud (de los 28 a los 38 años) (399-389).
  • Diálogos de transición (de los 38 a los 41 años) (389-385).
  • Diálogos de madurez (de los 41 a los 56 años) (386-370).
  • Diálogos críticos y de vejez (de los 56 a los 80 años) (370-347).

Yo hablaré de los diálogos de madurez en los cuales se presenta la Teoría de las Ideas ya desarrollada, sus implicaciones en antropología, ética y política, y los mitos más importantes. En estas obras encontramos ya el pensamiento de Platón en toda su dimensión. La influencia de Sócrates es mínima, y el pensamiento que expresa en los diálogos responde estrictamente al pensamiento de Platón. 

- Fedón habla sobre la inmortalidad del alma y el último día de Sócrates en prisión. Fedón de Elis, discípulo de Sócrates, se encuentra con el pitagórico Equécrates de Fliunte, probablemente en la patria de este último. Allí le narra lo sucedido las últimas horas de vida de Sócrates y lo que se habló en esa ocasión. Esto le permite a Platón disponer de un narrador que pueda presentar al lector no solo el diálogo mismo, sino también la escena y las acciones de los protagonistas. El diálogo narrado por Fedón tiene lugar en la prisión donde Sócrates estaba detenido esperando el momento de su ejecución, en Atenas, en el año 399 a. C. Aunque en la escena están presentes su esposa Jantipa (luego se retira y reaparece al final) y catorce de sus amigos -entre los que se encontraban Antístenes, Euclides y Critón (59b)-, los interlocutores principales de Sócrates son Simmias y Cebes, antiguos discípulos del pitagórico Filolao. 

- Banquete habla sobre el amor. Esta obra, junto al Fedro, conformó la idea de amor platónico. La narración se inicia con Apolodoro, que en una conversación con un amigo rememora una historia que el amigo supone reciente. Apolodoro le comenta que dichos diálogos en los que participó Sócrates ocurrieron en otro momento histórico, cuando ellos eran niños. Se inicia el relato en el banquete organizado por el poeta trágico Agatón y en este Erixímaco propone pasar el tiempo con discursos en alabanza del Amor, de Eros, y debatir un tema que Fedro ha tenido en mente. Erixímaco pide que cada uno de los invitados improvise un elogio a Eros pues, según comentarios de Fedro, siendo este dios uno de los más importantes, rara vez es encomiado como merecería.


- República habla sobre política y otros asuntos: metafísicos, gnoseológicos, etc. Incluye una descripción del Estado tal como se concebía en aquel momento y reúne todos los temas principales tratados por Platón. Es la más conocida e influyente obra de Platón, y es el compendio de las ideas que conforman su filosofía. Se trata de un diálogo entre Sócrates y otros personajes, como los discípulos o parientes del propio Sócrates. La obra está compuesta por diez libros, separados sin correspondencia con los cambios en los temas de discusión que se presenta.

- Fedro habla sobre el amor, la belleza y el destino del alma. Se lo considera uno de los más bellos y poéticos en la producción de Platón, especialmente sus descripciones del enamoramiento. Además habla de la escritura y su relación con la memoria. El diálogo comienza con el discurso de Lisias que nos habla acerca del enamoramiento. A esto Sócrates refuta diciendo que hablar del enamoramiento o el amor en sentido negativo va en contra de los dioses; ya que, el amor es una divinidad (Afrodita y Eros) y si es una divinidad no puede ser malo sino bueno. Las ideas platónicas fueron ampliando progresivamente su ámbito de aplicación, tanto que toda la realidad acabará estando regida por las ideas con los diálogos de madurez de Platón. Al final se puede decir que Platón da la razón en parte a Parménides ya que divide el mundo sensible y el mundo de las ideas.


El primer argumento acerca de las ideas en sus obras de madurez es que son entidades separadas que tienen una existencia aparte de las cosas que conocemos por los sentidos. El segundo es que la idea es el único tipo de realidad absolutamente idéntica consigo misma. Y el tercero es que las ideas son causa-principio. Podemos citar el ejemplo del Fedón ´se equivocan –dice– aquellos que piensan que Sócrates está sentado porque tiene huesos, tendones etc. Sócrates se queda sentado esperando la muerte y no se escapa porque tiene sus razones y no porque no tenga piernas´. Y por última la cuarta participación de las características es la solución usada por Platón para unir las ideas separadas con el mundo de la acciones y las cosas pero sin que las ideas pasen a estar en las acciones pues son inmutables, causa y modelo de todo lo demás.


Fuentes:
Apuntes Filosofía

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