lunes, 29 de agosto de 2016

El universo de Einstein.

Por Eduardo Abril

¿Qué universo resulta de estas ideas tan alocadas aparentemente?... pues bien, podemos ver un universo en el que el espacio es una especie de tejido que se tuerce y se retuerce sobre sí mismo a medida que la concentración de estrellas y planetas aumenta, y que es suave y lineal, allí donde la materia escasea. En los sitios en que las estrellas masivas abundan, rodeadas de planetas, formando galaxias gigantescas, el aspecto del espacio será semejante al de la cordillera del Himalaya, completamente abarrotada de gigantescas montañas. Igual que cuando hacemos senderismo por altas montañas, experimentamos la fuerza de la gravedad en nuestras piernas al estar subiendo y bajando constantemente por senderos irregulares, si viajásemos en una nave espacial por una de estas galaxias con grandes concentraciones de materia, nuestra nave tendría que estar constantemente aumentando la potencia, o frenándola por culpa de los efectos gravitatorios. De hecho estaríamos viajando por un espacio altamente curvado.

Además el espacio no se puede considerar como una habitación vacía en la que se mueven las galaxias, repletas de estrellas, planetas, púlsares, nebulosas… etc. El espacio no es distinto del tiempo y, por tanto del movimiento de estas galaxias. Todas las galaxias se mueven, no existe el reposo, y a medida que se mueven el universo se expande, se hace más grande, como si de un globo que se va hinchando se tratase. Este comportamiento del universo ha hecho suponer a los científicos que en algún momento, toda la materia estaba concentrada en el mismo punto, y por una gran explosión se fragmentó formando lo que conocemos como “universo”. A esta teoría se la ha denominado como “Big bang”.

En las regiones en las que la curvatura es máxima se puede dar el fenómeno conocido como “agujeros de gusano”. Los agujeros de gusano, que ya describió Einstein, y que quedaban descritos por desarrollos matemáticos de las ecuaciones de la teoría, son puentes que se establecen entre dos regiones del universo espacialmente muy alejadas, pero que us curvaturas se encuentran próximas. Es la situación que se produce para una hormiga que quisiera ir de un extremo a otro de un folio que está doblado sobre si mismo: recorriendo el folio la distancia y el tiempo empleado sería mayor que si pudiera coger un atajo saltando de un extremo a otro del folio. Pues bien, en teoría, existen zonas curvadas sobre sí mismas en as que, podrían darse agujeros de gusano que nos permitiesen recorrer distancias en minutos, cuando si recorriéramos el espacio convencional podríamos tardar miles de años.

Además de galaxias, repletas de planetas y estrellas, la teoría de la relatividad también describe un nuevo tipo de cuerpos celestes terriblemente extraños y problemáticos: los agujeros negros. Los agujeros negros son concentraciones altísimas de materia en una región espacial mínima. Por ejemplo, imaginemos que cogemos la cantidad de materia que contiene por ejemplo una estrella supergigante, que es unas cuatrocientas veces mayor que el sol, y comprimimos tanto su materia hasta hace que cupiese dentro de un huevo kinder, ¿Cuál sería el resultado? Pues un punto espacial que crearía una curvatura en el espacio tan gigantesca que nada podría escapar de él. Es lo que ocurre cuando, tratamos de avanzar sobre nieve virgen: si llevamos esquíes, no nos hundimos y podemos deslizarnos, distribuimos nuestra masa en un espacio suficientemente amplio. Sin embargo, si tratásemos de caminar por nieve virgen utilizando zancos, con la primera vez que pusiéramos uno de ellos en la nieve, éste se hundiría tanto que no seríamos capaces de desclavarlo para seguir avanzando. Pues con los agujeros negros ocurre lo mismo, crean una curvatura tan elevada en el espacio-tiempo del universo, que nada escapa de ellos, atrayendo hacia si todo lo que trate de atravesar por su región de influencia (su embudo. Los astrónomos ha logrado identificar varias de estas regiones en las que únicamente se recibe oscuridad, es decir, nada. Los científicos consideran un verdadero misterio qué es lo que ocurre en el interior de estas regiones del espacio, y suponen, de hecho, que las leyes que rigen allí no tienen nada que ver con el resto del universo (1).


1 Hay incluso, algunos científicos que han especulado sobre la posibilidad de que a partir de agujeros negros se formen nuevos universos: al estirar tanto el tejido espacio-temporal, éste se rompe formando un universo nuevo. Incluso, los dos universos pueden estar unidos a través de un agujero de gusano.

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