martes, 24 de mayo de 2016

La política, según Comte-Sponville.


Por Lucía Rguez.

El hombre es un animal sociable, sólo puede vivir y desarrollarse en medio de sus semejantes. Pero es a la vez un animal egoísta, hace que no pueda ni prescindir de los demás sin renunciar a la satisfacción de sus propios deseos. Por eso necesitamos la política, para que los conflictos de intereses se zanjen de otra forma que no sea la violencia, librándonos así de la guerra y el miedo. Es necesario el Estado, por cultura e historia, esto es la política. 

La política es la gestión pacifica de los conflictos, las alianzas y las relaciones de fuerza. Es el arte de vivir juntos, en un mismo Estado con gente que no hemos elegido y que en muchos sentidos son nuestros rivales. Por lo que es necesario un poder común, un gobierno y unos cambios de gobierno. La política comienza cuando cesa la guerra. Se trata de saber quién manda y quien obedece, quien hace la ley. 

Sabemos que es necesario un poder y que hay que guardarle obediencia, pero no a cualquier poder, pues queremos obedecer libremente. Esto jamás se logra del todo, pero nunca renunciamos a lograrlo, por eso hacemos política. Esta presupone el desacuerdo, cuando todos están de acuerdo no hay política. Se nos une oponiéndonos. Por tanto, la política es la vida en común y conflictiva, bajo el dominio del Estado y por su control, pero también es el arte de compartirlo porque no hay otra forma de tomarlo. 

Ocuparse de la vida común es una tarea esencial de todo ser humano. No participar en la política es renunciar a una parte de tu poder, es ir contra los propios intereses y contra los propios deberes. 

¿Qué diferencia hay entre la política y la moral? La moral solo conoce la humanidad, la moral no tiene fronteras, la política sí. Podríamos preferir que la moral fuera suficiente, podríamos preferir no necesitar la política, pero esto sería engañarnos sobre la historia y mentirnos respecto a nosotros mismos. La moral es desinteresada, universal y solitaria, la política es todo lo contrario. Por esta razón la moral no puede reemplazar a la política, al igual que la política tampoco puede remplazar la moral, hay necesidad de ambas.

¿Y hay relación entre egoísmo, solidaridad y política? La política se trata de ser egoístas juntos, haciendo que los intereses converjan, es lo que denominamos solidaridad. Ser solidario es defender los intereses del otro, pero porque estos son también los míos. La generosidad es defender los intereses del otro, pero no porque estos sean también los míos. La solidaridad es una forma de defenderse entre varios, la generosidad es una forma de sacrificarse a sí mismo por los demás. La generosidad es superior a la solidaridad. Pero no son compatibles, ninguna de estas nociones puede bastar por si misma ni sustituir a la otra. Necesitamos la solidaridad porque nos falta generosidad.

Debemos respetar y agradecer el esfuerzo de aquellos que hacen de la política su oficio, por su esfuerzo para conseguir el bien común. En un Estado democrático se tiene los políticos que se merece. No basta con esperar la justicia, hay que actuar para defenderla, lo que solo se puede llevar a cabo entre todos. 

La historia es lo que nosotros hacemos de aquello que no hace, esto es precisamente la política.

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