viernes, 22 de abril de 2016

Psicoanálisis (XI): origen del orden social.

Freud recoge los datos etnológicos más importantes de su tiempo e inspirándose en las ideas de Darwin supone que el hombre primitivo vivía en pequeñas hordas. En un principio los seres humanos vivían en un estado de naturaleza entregados a sus impulsos primarios. Ninguna norma o ley los coarta o limita. Como estos impulsos son comunes a todos se produce un estado de conflicto permanente difícilmente compatible con la supervivencia.

A la larga el único que puede disfrutar de los placeres que todos anhelan es el jefe de la tribu (el padre) que para hacerlo mantiene esclavizados a los demás. Así pues, en la horda original el padre, autoritario y excluyente, monopoliza a las hembras y expulsa a los hijos a medida que éstos van creciendo. La situación de los hijos era dura, si despertaban los recelos del padre eran proscritos o muertos viéndose obligados a vivir en pequeñas comunidades y a conseguir hembras raptándolas.

Los impulsos sexuales de los hijos y hermanos se dirigían hacia la madre y las hermanas, pero de la misma manera que sucede en el Complejo de Edipo, el gran obstáculo que frena sus deseos es el padre. La situación despierta un sentimiento de odio y de muerte hacia él, un afán de eliminarlo y ponerse en su lugar. Su fuerza pulsional hace que los hijos reunidos se rebelen y decidan matar al padre. Matan al padre y devoran el cadáver, algo natural ya que se trata de salvajes caníbales, poniendo fin así a la horda paterna. Hacen unidos lo que individualmente no hubieran podido realizar.

¿Qué sucede tras el asesinato del padre? El principio de realidad y el sentimiento de culpabilidad son los que hacen nacer las organizaciones sociales, las normas morales y la religión, en especial, la religión totémica.

Hay que destacar tres consecuencias:

1. Una vez suprimida la autoridad se produce una larga época de desorden social en la que los hermanos se disputan la sucesión paterna pero el principio de realidad se impone y se adquiere conciencia de que sin ningún control ni limitación la supervivencia es poco probable, lo que lleva a la aceptación de la conveniencia de normas. Se produce el pacto de renuncia a la agresión mutua entre los hijos. De esta manera nacen la sociedad y la cultura. Los hermanos comprenden que para sobrevivir es necesario reprimir el principal móvil del parricidio, la posesión de hembras. De esta manera se impone la necesidad de renunciar al ideal de imitar al padre en la posesión de la madre y las hermanas dando lugar a las primeras ideas morales: 
  • El tabú del incesto. El horror y la prohibición de tener relaciones sexuales con familiares. 
  • El precepto de la exogamia. La obligación de buscar pareja (marido o mujer) fuera del propio grupo. 
2. Surge un sentimiento de culpabilidad y un deseo de expiación como consecuencia de la ambivalencia de los sentimientos de amor y odio hacia el padre. El deseo de suavizar el remordimiento hizo que el primitivo utilizara un animal fuerte y temido, el tótem de la comunidad, para sustituir al padre. Así surge la forma religiosa más antigua y universal, el totemismo, que se basa, además de en los dos preceptos arriba citados en un tercero: 

3. La prohibición de matar el animal totémico representación del padre asesinado.

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