sábado, 30 de abril de 2016

El animal que necesita un gobierno.

Hobbes tenía una concepción muy negativa del ser humano. Pensaba que si no existiera una sociedad gobernada por un poder fuerte que impusiera las leyes obligando a sus ciudadanos con diferentes mecanismos coercitivos (policía, ejército... etc) a cumplirlas, el hombre se comportaría como un ser despiadado y egoísta que sólo busca su propio beneficio. Sin un poder fuerte que administrase el Estado, los hombres no seríamos seres civilizados sino animales malvados y crueles con los otros hombres; en definitiva nos comportaríamos no como hombres civilizados sino como bestias salvajes, de ahí la famosa frase que Hobbes toma del poeta latino Plauto: homo homini lupus est (el hombre es un lobo para el hombre). 

Por todo esto Hobbes consideraba que es absolutamente necesaria la existencia de un Estado y de un gobierno fuerte que obligue a los ciudadanos a cumplir las leyes y comportarse de forma civilizada; es más, el gobierno no puede ser débil ni dejarse llevar por los deseos o inclinaciones del pueblo, debe ser firme y autoritario. Sólo así se garantizaría una sociedad civilizada y un comportamiento verdaderamente ético de los ciudadanos. 

El Estado, al contrario de lo que sostenía Aristóteles, no surge de una forma natural y espontánea, sino que es el fruto de un pacto o contrato entre los hombres porque la vida al margen del Estado, en lo que Hobbes denominó Estado de naturaleza es una vida peligrosa, cruel, corta y violenta. Tal Estado de cosas genera una inseguridad intolerable. El hombre es cruel, egoísta y codicioso pero también está en posesión de una razón natural que le hace ver la posibilidad de una nueva forma de vida; por ello, hartos de enfrentarse unos contra otros, los hombres buscan un acuerdo que traiga paz, orden y seguridad. Para ello es necesario que renuncien a su libertad natural y se sometan a la autoridad de un soberano cuya misión sería la de imponer la ley y evitar así la guerra abierta de todos contra todos. Comienza así el Estado civil que pone fin al Estado de naturaleza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Eros y Thanatos.

“[…] la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano; además, retomo ahora mi afirmación de que aquéll...