martes, 8 de marzo de 2016

Kant (XI): la Dialéctica trascendental; la razón.

Decíamos que el entendimiento era la facultad que nos permite pensar los fenómenos mediante conceptos, pues bien, la Razón es la facultad mediante la cual sintetizamos el conocimiento del entendimiento (los juicios) bajo principios más generales. 

Hay en la Crítica de la Razón Pura dos usos distintos del término «Razón»: 
  • Entendida en un sentido general como facultad que me permite conocer. Como tal es una actividad “sintetizadora” que va desde las impresiones a las ideas, siempre desde la pluralidad a la unidad, desde el caos al orden. Entendida en este sentido en la razón humana pueden distinguirse tres facultades: Sensibilidad, Entendimiento y Razón. 
  • Entendida como la actividad de síntesis de conceptos. A este segundo sentido se refiere la "Dialéctica trascendental" y es por ello aquí, la razón, algo totalmente distinto del entendimiento. Los conceptos puros del entendimiento se aplican a los fenómenos. La Razón, en cambio, toma los conceptos independientemente de su relación con la intuición, operando con ellos de modo lógico y los reúne bajo principios explicativos. La actividad de la razón es unificar los conceptos mediante «principios» lo más generales posibles, siendo, así, insertados en un sistema racionalmente organizado de conocimientos. El problema consiste en que en esa labor de síntesis, la razón rebasa los límites que habíamos trazado en la analítica trascendental. 
En este apartado (la Dialéctica Trascendental) vamos a utilizar el término “Razón” siempre en el segundo sentido, como una facultad que sintetiza juicios en busca de principios cada vez más generales.

¿Cómo opera la Razón?

Vimos que un juicio es una relación entre dos conceptos (uno que expresa el sujeto y otro que expresa el predicado), pues bien, la razón relaciona juicios y después trata de sacar conclusiones de la síntesis de estos juicios. Por ejemplo, de los juicios: 
  • Los hombres son animales 
  • Los animales son mortales 
La razón opera sintetizando estos juicios y obteniendo un juicio aún más general, en juicio que sintetiza los dos anteriores: 
  • Los hombres son mortales 
La razón busca encontrar cada vez juicios más generales, busca principios explicativos de todos los conceptos. El juicio resultante sirve de fundamento a muchos otros juicios. Formamos, cadenas deductivas de juicios cada vez más generales, por ejemplo: Juan es mortal, los hombres son mortales, los animales son mortales, todo ser vivo es mortal, todo lo que empieza acaba… etc.

Así es como se construye la ciencia. Pensemos por ejemplo en las leyes del movimiento: Aristóteles consideraba que los astros y los cuerpos terrestres se mueven por distintas leyes y dentro de éstos señalaba distintas leyes para los movimientos naturales y los movimientos violentos. Galileo terminó con la distinción entre movimientos naturales y movimientos violentos explicándolos con la misma ley, mucho más general que las leyes de Aristóteles, por último Newton unificó los movimientos terrestres y los movimientos supralunares mediante una ley que unificaba todos los fenómenos (ley de gravitación). Así es, por tanto la actividad de la razón: la búsqueda de leyes cada vez más generales.

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