sábado, 13 de febrero de 2016

Hume (V): cuestiones de hecho y relaciones entre ideas.

En “Investigaciones sobre el entendimiento humano” Hume afirma que “todos los objetos de la razón o de la investigación humana se dividen naturalmente en dos clases, a saber, relaciones entre ideas y cuestiones de hecho”. Con esta afirmación Hume trata de señalar, en primer lugar, que todo conocimiento implica relacionar unas ideas con otras y, en segundo lugar, que hay dos tipos de relaciones que podemos establecer 

RELACIONES ENTRE IDEAS. Este tipo de juicios son relaciones que establecemos entre las ideas en virtud a su estructura interna. Para saber si una afirmación de este tipo es verdadera no hace falta que acudamos a la experiencia, sino que podemos saberlo mediante la RAZÓN, a través del análisis de las ideas que forman el enunciado. Es por ejemplo una afirmación del tipo “cuatro es la mitad de ocho” o “dos más dos es igual a cuatro”; son las afirmaciones que hacen las ciencias formales tales como la lógica y las matemáticas. Estas afirmaciones son NECESARIAMENTE VERDADERAS, es decir, su contrario es imposible: “2+2=4” es una afirmación verdadera en cualquier circunstancia, no puede concebirse una situación que contradiga afirmaciones de este tipo. Ahora bien, las proposiciones matemáticas NO AFIRMAN NADA DEL MUNDO o, lo que es lo mismo, carecen de contenido empírico, únicamente expresan relaciones necesarias entre ciertas ideas (y las ideas no son el mundo). La matemática, para Hume, al contrario que para Descartes, es una ciencia que no versa sobre la realidad. 

Relaciones entre una idea y un hecho, a las que llama “CUESTIONES DE HECHO (1)”. Las cuestiones de hecho serían todas aquellas afirmaciones o juicios en los que, para saber si son verdaderos o falsos debemos acudir a la EXPERIENCIA. Por ejemplo “El árbol del patio es un álamo” o “el sol saldrá mañana”. Este tipo de afirmaciones son el tipo de afirmaciones que hacen las ciencias empíricas y son enunciados que tratan de decir algo acerca del mundo. 

El problema es ahora saber qué tipo de conocimiento surge de la experiencia y en qué principios nos basamos para inferir "verdades" de hecho. ¿Cómo podemos saber que el fuego quema y consume oxígeno? Parece evidente que si sólo nos fijamos en las cualidades de un objeto (color, tamaño, forma, rugosidad, olor, etc.) no podremos descubrir las propiedades y efectos que puede llegar a producir ni podremos conocer las causas de las que proviene. El azul del agua y su transparencia no implican en absoluto que podamos mojarnos o ahogarnos en ella. La forma y color de un imán nada nos dice acerca de su propiedad de atracción de otros metales. Entonces ¿Cómo tenemos conocimiento de las causas y los efectos que producen los seres naturales? ¿Cómo predecimos los fenómenos de la naturaleza?

Hume afirma que todos los razonamientos que parten de la experiencia están fundados en la relación causa-efecto. Y en realidad nadie, hasta Hume, se ha preguntado seriamente en qué consiste la relación causal. Los filósofos siguen todos ellos la opinión de Aristóteles según la cual la causalidad es un principio de carácter lógico que nos asegura que el conocimiento del mundo es posible: conocemos un fenómeno cuando determinamos las causas que lo producen y establecemos los efectos que de él se derivan. 

Sin embargo, al contrario de lo que ocurría con las relaciones de ideas, lo contrario a una cuestión de hecho no implica contradicción ni absurdo… La proposición "el sol no saldrá mañana" no implica ninguna contradicción lógica respecto a la proposición que ahora se cumple "el sol sale todos los días". El sol podría dejar de salir o ciertos hechos de la naturaleza dejar de cumplirse por razones que no conocemos. También podría suceder que variaran ciertos acontecimientos. Esto supone que lo contrario a una cuestión de hecho es siempre posible y que, por lo tanto, de aquello que se basa en la experiencia no tenemos conocimientos absoluta y demostrativamente ciertos, sino meramente probables. Es decir las cuestiones de hecho no son nunca verdades necesarias (como las relaciones de ideas) sino todo lo más verdades CONTINGENTES (2). 

El análisis de Hume convierte a la física (y a todas las ciencias que versan sobre la naturaleza) en una ciencia que no nos proporciona certezas absolutas y definitivas. Este hecho fue muy mal acogido por la mayoría de los científicos y filósofos de su época.


1 Por “hecho” en Hume, tendremos que entender cualquier conocimiento que obtengamos a través de los sentidos. 
2 “CONTINGENTE” es todo aquello cuyo contrario es posible. Por ejemplo es contingente el hecho de que haga frío en invierno. Lo contrario a contingente es NECESARIO, aquello que no puede ser de otra manera que como es. Por ejemplo que un triángulo tenga tres lados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo más visto...