sábado, 13 de febrero de 2016

Hume (IV): asociaciones de ideas.

Las ideas (copias de impresiones) aparecen en la mente de dos modos: a través de la IMAGINACIÓN o a través de la MEMORIA. Cuando lo hacen a través de la memoria lo hacen con un grado de viveza bastante alto, mientras que si lo hacen mediante la imaginación la viveza es muy tenue; precisamente por esto nos parece más “real” los recuerdos o ideas recordadas que las ideas imaginadas.

La memoria actúa trayendo a la presencia copias de impresiones, simples o complejas, que tuvimos en el pasado. Lo que hace es repetir una impresión simple o compleja que tuvimos en el pasado, y que ahora la volvemos a representar en la mente pero con un grado de viveza menor del de la impresión.

La imaginación, por el contrario, no opera rescatando ideas viejas, sino que crea ideas nuevas mezclando unas ideas con otras. Lo importante de esta operación de asociación de ideas que hace la mente es tratar de esclarecer cómo lo hacemos. Hume al señalar esta operación de nuestra mente, la asociación de ideas, pretende mostrar el hecho de que muchas de las ideas que tenemos y que pensamos que hacen referencia a alguna cosa existente, en realidad, no son más que una colección de ideas simples mezcladas por la imaginación. Esta va a ser una de las críticas más fuertes al racionalismo que defendía la existencia de algunas realidades inobservables que se correspondían con ideas que teníamos en la mente (es lo que ocurre, por ejemplo con la idea cartesiana de Dios).

¿Cómo se hacen las asociaciones de ideas? Hume se da cuenta que las asociaciones de ideas, generalmente (1) las hace nuestra mente siguiendo ciertas reglas o ciertos principios. Estos son llamados por Hume PRINCIPIOS DE ASOCIACIÓN DE IDEAS y son tres:
  • Semejanza: la imaginación opera uniendo dos ideas cuando encuentra en ellas algún tipo de parecido. Por ejemplo, una fotografía hace que me venga a la cabeza muy rápidamente la persona a la que representa; siendo la fotografía y esta persona realidades diferentes establecemos una relación o un vínculo entre ambas.
  • Contigüidad en el tiempo y en el espacio. Cuando dos ideas se presentan a la conciencia temporal o espacialmente a la vez o contiguas, la imaginación también tiende a unirlas. Por ejemplo, la idea de levar anclas trae a la cabeza muy rápidamente la idea de un barco que se marcha...
  • Causa y efecto. Por ejemplo, si pienso en el fuego, inmediatamente me veo obligado a pensar en el humo que produce o en el calor.... establezco una relación de causalidad entre una percepción y otra.
La imaginación mediante estos principios opera uniendo percepciones que después quedan indisolublemente unidas en la memoria. Con esto no se quiere decir que Hume esté pensando en alguna forma de trascendentalismo, (que las asociaciones entre ideas se produzcan siempre de manera necesaria): la mente no siempre realiza una asociación por el hecho de que dos ideas, por ejemplo, tengan algún tipo de semejanza. Generalmente es la fuerza de la costumbre la que inclina a nuestro entendimiento a realizar tales asociaciones de manera natural. Por ejemplo, si, habitualmente encontramos que al calentar una barra de hierro ésta se dilata, la mente, por la fuerza de la costumbre tiende a asociar, por contigüidad, el calor con la dilatación de los cuerpos, lo que no significa necesariamente que tenga que existir realmente algún tipo de relación entre el calor y la dilatación de los cuerpos.

1 Digo “generalmente” porque Hume no defiende que nuestra mente actúe siempre de la misma forma uniendo y separando ideas según unos principios fijos; esto, en cambio, sí lo defenderá Kant. Hume únicamente señala que las asociaciones de ideas se hacen habitualmente de la misma manera, pero no siempre.



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