jueves, 11 de febrero de 2016

"Enseñar no es transferir conocimiento, es crear la posibilidad de producirlo” (Paulo Freire).

Por Laura Antón

Antes de leer este post es necesario que visualices el siguiente vídeo (debo advertir de la dureza de las imágenes que se muestran en él):


Este vídeo es sólo una mera introducción para el tema que de verdad voy a tratar. Estoy segura que al principio no comprenderéis por qué, dado que si el título es la diferencia entre el conocimiento y el aprendizaje, ¿qué tiene que ver una campaña publicitaria sobre la seguridad en las carreteras? Pues bien, leyendo un artículo sobre métodos de aprendizaje en los colegios, se usó este vídeo a modo de ejemplo, de la siguiente manera: A un hombre se le recomienda asistir a un curso de normas de tráfico, que comienza con una larga charla sobre lo que hay y no hay que hacer en las carreteras y termina mostrando dicho vídeo, en el cual la intención está clara, prevenir los accidentes causados por las drogas y el alcohol. En verdad el vídeo es más de lo mismo que han dicho durante la charla, pero… ¿con cuál se ha aprendido? ¿Con la explicación o con el vídeo? Responder a esta cuestión implica saber qué es el conocimiento, su forma de adquisición, pero también todo aquello que significa el aprendizaje.

El conocimiento sencillamente se define como el acto de conocer, pero en verdad es algo mucho más grande que eso, se puede explicar de diversas formas, la que para mí refleja mejor este término es: 

Considero que es la mejor porque, aparte de definir el término, también expresa el modo de adquisición, sin tratar temas que puedan suscitar polémica. Está claro que se pueden distinguir diferentes tipos de conocimientos pero para el tema a tratar no nos importan.
Ahora que sabemos qué es el conocimiento vamos a centrarnos en el aprendizaje: adquisición del conocimiento de algo por medio del estudio, el ejercicio o la experiencia.
A diferencia que el conocimiento, los tipos son importantes, se distinguen 11 tipos entre los que quiero destacar cinco, ya que tienen relación con el tema a tratar.
  • Memorístico: se produce cuando, por ejemplo, un alumno memoriza sin comprender, de manera que es incapaz de encontrar un significado a los contenidos.
  • Receptivo: el sujeto comprende los contenidos y es capaz de reproducirlo.
  • Observacional: se produce al visualizar acciones en otras personas, las llamadas modelos.
  • Latente: supone la adquisición de un nuevo comportamiento,
  • Visual: implica la utilización de imágenes, videos, gráficos… Ha quedado demostrado en un estudio, que este es el método más efectivo de aprendizaje, entonces… ¿por qué seguir insistiendo en potenciar solo el aprendizaje memorístico en los colegios?
Aquí es a donde quería llegar desde un principio, a intentar dejar claro que hay que superar la transmisión de información para poder llegar al aprendizaje. Con esto quiero decir que hay cantidad de modos de aprender y de adquirir conocimientos, conocimientos que aporten “algo” a la vida de las personas, y más concretamente de los alumnos.

Desde que somos pequeños hemos escuchado la misma frase: “Tienes que estudiar, es muy importante”. Sí, estoy totalmente de acuerdo, pero mi oposición no es por el hecho de estudiar, es por el hecho de estar “obligada” a MEMORIZAR datos e información, los cuales al cabo de unos días después del examen no recuerde muy bien, y que pasados unos años, posiblemente ni sepa que los estudié. Sé que no soy la única estudiante que piensa así, entonces… ¿por qué no hacer un cambio? Muchos responderéis que ya se ha hecho con la introducción las TIC en las aulas, y yo me río de lo ingenuos que sois. Sí, muy bien, hay ordenadores y pizarras digitales, pero ahí se queda todo. El porcentaje de profesores que las usan es muy reducido, y la mayoría de las veces solo para poner apuntes, los mismos que puede traer un libro de texto. Considero que si los estudios demuestran que los alumnos captan mejor la información por medios audiovisuales, pues habrá que hacer caso a los estudios. Pero no solo eso, sino que la gran mayoría de exámenes solo evalúan la parte memorística, pero qué pasa con la analítica, con la práctica,… ¿no son evaluables? Con esto no quiero decir que la enseñanza deba ser a base de impactos tales como los del vídeo, dado que es evidente que esta es la forma más extrema, sino que es importante la combinación de diferentes métodos, para que así un alumno se pueda desarrollar por completo. Solo quiero ofrecer mi punto de vista en relación al modo de adquirir conocimientos, y de todo aquello que creo que podría beneficiarnos a la hora de estudiar y adquirir conocimientos. Seguramente otras personas opinen distinto, y eso algo positivo, ya que de esta manera se están formando como personas.

Creo que la respuesta planteada al principio del post está muy clara (según mi postura), el hombre que realizó ese cursillo aprendió más con un vídeo de cinco minutos que con una charla interminable, y mucha gente que ha visto el vídeo también y prácticamente sin darse cuenta. Mi conclusión es sencilla, lo que se aprende y nos modifica nunca se olvida y para ello solo hay que cambiar memorización por experiencia.


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