jueves, 14 de enero de 2016

lusiones ópticas.

Por Elena Magdalena

Las ilusiones ópticas son unos fenómenos de la percepción visual que tienen su origen en las interpretaciones o diferentes lecturas que se puedan hacer de las formas; el mecanismo visual lo plasma como una señal errónea que entra en contradicción con la realidad que conocemos, las ilusiones desobedecen una determinada escena creada por nuestro cerebro, es decir, incumplen normas de tamaño, fondos, perspectivas, figuras, distancias, movimientos, etc. Nuestro cerebro completa la situación para que adquiera una coherencia lógica, y cuando las ilusiones rompen todos nuestros esquemas, se produce ese efecto óptico.



Existen diversos tipos de ilusiones; algunas de ellas: las que distorsionan el tamaño, la longitud, forma y tamaño de la imagen o la sombra y periferia de esta.

Nuestro cerebro es capaz de realizar muchas funciones, pero cuando se trata de ilusiones ópticas es engañado con facilidad. Y, ¿a qué se debe eso? A que es nuestro cerebro el que interpreta de una manera distorsionada las imágenes que son captadas por nuestros ojos debido a las características que poseen estas, nuestro cerebro tiende a saltar rápidamente a conclusiones dada la cantidad de información que percibe por segundo.



Todas estas imágenes que han sido dibujados en el suelo, y si las miramos desde una perspectiva determinada nos parecerá que tienen volumen.

Las leyes de Gestalt explican lo que nuestro cerebro y nuestros ojos creen ver. Son unas leyes que apoyan el principio de que el todo es algo más que la suma de sus partes. Existen muchas leyes, pero las más importantes son:
  1. Ley de proximidad: tendemos a ver como unidad los objetos contiguos.
  2. Ley de similitud: agrupamos las figuras por su semejanza.
  3. Ley de cierre: tendemos a percibir formas completas aún partiendo de datos perceptuales incompletos.
  4. Ley de continuidad: percibimos elementos continuos aunque estén interrumpidos entre sí.
  5. Ley de figura fondo: percibimos una figura que se recorta sobre un fondo.
  6. Ley de simplicidad: tendemos a percibir rasgos simples y regulares.
  7. Ley de la experiencia: interpretamos las imágenes de acuerdo a nuestra experiencia.
Las ilusiones ópticas nos ayudan a entender el funcionamiento de nuestro cerebro, por lo que suelen ser utilizadas en investigaciones científicas, terapias cognitivas o incluso para determinar dificultades mentales. Debido a su capacidad para engañar a nuestra mente, también se utilizan mucho en el cine y en muchas obras de arte.

Estas imágenes son engañosas ya que si entrecerramos los ojos, podremos ver cuatro caras, pero si por el contrario miramos detenidamente, veremos algo completamente diferente: un río con una mujer sentada en su orilla, un chico sentado sobre una roca pintando un cuadro, una mujer sentada leyendo un libro con un anciano a su derecha o dos chicas en el campo.

Este fenómeno nos ayuda a entender hasta qué punto llegan las limitaciones visuales de los seres humanos. Asimismo, sus efectos pueden variar notablemente en función de la persona. Generalmente, todas estas ilusiones pueden estar influenciadas por nuestro conocimiento acerca del mundo, o bien pueden tener un componente psicológico asociado a efectos de color, movimiento, brillo, intensidad de la luz, etc.

Las ilusiones ópticas son un fenómeno que ya se conocía hace miles de años. Un ejemplo de ello es: Aristóteles notó que si mirabas una cascada y luego enfocabas tu vista en las rocas, estáticas, las rocas parecían moverse en el sentido opuesto al flujo del agua. Este efecto, hoy en día conocido como “secuela de movimiento” o ilusión de la cascada, hizo señalar a Aristóteles que “podemos confiar en nuestros sentidos, pero ellos pueden ser engañados con facilidad”.

Fuentes:

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