miércoles, 13 de enero de 2016

Aristóteles (VII): la teoría hylemórfica.


Toda substancia individual es un compuesto (synolon) de materia (hyle) y forma (morphé) (de ahí hylemorfismo) Ni materia ni forma existen separadamente, sino siempre en el compuesto. No han sido creadas, son desde siempre. 

LA MATERIA es, como en Platón (del cual se hereda el concepto), incognoscible (no se puede conocer). ¿Por qué? Porque la materia es aquello que nos queda de las cosas cuando las despojamos de todas sus cualidades. Por ejemplo, tomemos una mesa. Vamos a quitarle cualidades. La mesa es marrón, pues vamos a imaginarnos esa mesa sin color. Tiene forma rectangular, pues vamos a imaginárnosla sin forma, además de sin color, etc. ¿Qué nos queda? La materia con la que está hecha, que en este caso pongamos que sea la madera. Diremos entonces que la madera es la materia de la mesa. La madera no es la mesa, sino sólo la materia de la mesa.

Ahora bien, la madera tiene cualidades: es extensa, sólida, etc. Desde el punto de vista de una mesa, la madera es su materia. Pero si hemos dicho más arriba que materia es lo que nos queda de las cosas cuando las despojamos de todas sus cualidades, hay que decir que todavía no hemos acabado, pues la madera sigue teniendo cualidades. Quitémosle, en nuestra imaginación, las cualidades a la madera: ya no es extensa, ni sólida. Hemos acabado el proceso. Todo el rato hemos estado quitando cualidades a un algo. Lo que ahora nos queda es ese algo sin ninguna cualidad. Pues bien, eso es la materia. Hay que notar que no puede decirse positivamente qué es la materia, y sin embargo hace falta presuponerla, puesto que la cualidad “color” es color de algo, la forma es forma de algo, la solidez es solidez de algo. Ese "algo" que siempre estamos presuponiendo al hablar, es la materia.

MATERIA SEGUNDA se dice del concepto de materia en sentido relativo: respecto de la mesa, su materia es la madera, respecto de la estatua, su materia es el mármol. MATERIA PRIMERA se dice del concepto de materia en sentido absoluto: no es "respecto de la mesa" ni "respecto de la estatua", sino "respecto de todo". La madera sería materia respecto de la mesa, pero no respecto de la estatua, por ejemplo. La materia primera no puede tener un nombre como "madera", "mármol", etc. porque los nombres suponen cosas con cualidades, y la materia primera no tiene ninguna cualidad, pues así se la define. Por eso se la llama, simplemente, materia primera.

LA FORMA es la estructura de la materia. La materia se organiza, se dispone o se estructura de maneras determinadas. El mármol, por ejemplo, puede tener contornos muy diferentes, puede estar dispuesto de modos muy distintos, y a cada uno de estos modos se le llama forma. Sin embargo, conviene acercarnos más a la noción de "forma". Cuando Aristóteles habla de forma no está pensando en la forma tomada en el sentido de "forma de la estatua" o "forma de la casa". "Forma" no es la disposición espacial de la materia, sino el conjunto de las cualidades que hacen que la materia sea un objeto determinado. Aristóteles está pensando más bien el concepto de "forma" en el sentido en que nosotros hablamos de "forma de ser". Cuando nosotros preguntamos ¿cómo es tu forma de ser? no esperamos que se nos responda "soy moreno, de ojos verdes, etc." sino algo así como: "soy frío y calculador” o ”amable y cariñoso”, etc; es decir, esperamos que se nos digan las cualidades esenciales que hacen que esa persona sea esa persona, pues no se nos oculta que aunque esa persona fuera rubia y de ojos negros seguiría siendo la misma mientras tuviera la misma forma de ser. Seguiría siendo la misma en esencia, aunque tuviera algunas cualidades cambiadas. Pues bien, en este sentido piensa Aristóteles el concepto de forma. Forma es, por tanto, la estructuración esencial de la materia, el conjunto de cualidades que hacen que una cosa sea lo que es. En sentido propio, la forma es la esencia de la cosa.

Existe una relación estrecha entre la Forma de Aristóteles y la Idea de Platón. En los dos casos se trata de la esencia de las cosas, en los dos casos estructuran la materia. Su diferencia es que las Ideas platónicas son trascendentes, autónomas e independientes. Trascendentes, porque pertenecen a un mundo distinto y superior al nuestro. Autónomas, porque existen por sí mismas y no necesitan de nada que las haga existir. Independientes, porque a pesar de estar incorporadas al mundo, no se mezclan con él, sino que permanecen siempre como separadas, separadas de la materia. Frente a esto, las Formas de Aristóteles son inmanentes, porque se sitúan en nuestro mundo exclusivamente. Son dependientes, porque son siempre formas de la materia, no existen sin ella (excepto el caso muy particular de Dios) y por eso mismo no son autónomas: las formas no existen "añadidas" a las cosas al modo de las ideas a la materia, sino que existen en nuestra mente con base en la realidad. Las Formas, podríamos decir, están tan poco "añadidas" a la materia y tan mezcladas con ella, que sólo la mente puede extraerlas. Propiamente, para Aristóteles no es que los seres sensibles consten de una forma añadida a una materia (que sería un caso más próximo a Platón), sino que el ser sensible es una unidad y el lenguaje humano es el que distingue diversos aspectos de esa unidad. Materia y forma no son PARTES de los seres, sino maneras de hablar sobre ellos. Esto es un avance que no estaba en Platón. Para Platón, las cosas estaban compuestas de materia e ideas, y precisamente por eso se hacía muy difícil explicar cómo estaban juntos esos mundos tan distintos (Platón lo explicaba -o más bien lo ocultaba- con el término "participación"). Para Aristóteles, los seres sensibles son unidades paradójicas, pues siendo uno, tienen muchos aspectos. Materia y Forma son maneras de ver las cosas naturales, no elementos o átomos que entran en la composición del ser.


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