viernes, 15 de enero de 2016

Aristóteles (IX): la teoría de la potencia y el acto.

Con vistas a la conceptualización del movimiento, Aristóteles introduce la distinción entre potencia y acto. Son éstas dos nociones de importancia capital en el pensamiento de Aristóteles. Surgen, como decimos, en un principio, al enfrentarse con la explicación del movimiento físico, pero en seguida adquieren un sentido más amplio, convirtiéndose en nociones generales con aplicaciones a todos los campos de la filosofía. La falta de esta distinción, la consideración del ser como acto sin potencia (sin potencia: lo que quiere decir que no tiene aptitud para devenir, para cambiar) es lo que llevaba a Parménides a la falsa antítesis entre ser y no-ser y a la negación del movimiento y de la physis. Aristóteles pretende, ayudándose de la distinción entre potencia y acto, demostrar que el movimiento puede ser pensado y no encierra contradicción alguna, rompiendo así con la lógica eleática de la que Platón continuaba prisionero. 

Aristóteles deduce la distinción entre potencia y acto fijándose en el hecho elemental del cambio. Los seres físicos cambian. Pero no podrían cambiar si antes del cambio no tuvieran capacidad para cambiar. Por lo tanto, esa capacidad es en ellos algo real y distinguible de lo que son en acto o actualmente. Y así, en todo ser físico existe un doble principio real, uno en acto y otro en potencia. Un escultor talla en un bloque de madera una estatua. Pero no podría poner en acto esa forma si antes no estuviera en la madera en potencia. El maestro enseña al niño la ciencia. Pero no podría enseñársela si la inteligencia del niño no tuviera capacidad para aprenderla. De la semilla sale la planta. Pero no podría salir si antes no estuviera allí en potencia. Si cerramos los ojos no vemos. Pero conservamos la capacidad de ver, y al abrirlos vemos en acto. Con estos y otros ejemplos trata Aristóteles de expresar esas dos nociones. Por tanto, en todo ser, salvo, como veremos, en Dios (que es acto puro), hay lo que es en acto, o lo que ya es, y lo que es en potencia, lo que todavía no es, pero puede llegar a ser. La potencia es el término medio entre ser y no-ser, el término medio que negaba Parménides. 

EL ACTO se dice del ser en cuanto que es; es la realización efectiva de una potencia. Aristóteles emplea dos términos para referirse al acto:
  • enérgeia: estar en obra (ergon), indica el acto de un ente que todavía encierra potencialidad, esto es posibilidad de ser otra cosa, continuar realizando su esencia y alcanzando la perfección. 
  • entelequia: de telos (finalidad, sentido) y ejein (tener, poseer), por tanto: sostenerse en el fin, el ente en su sazón, madurez o plenitud. Es el acto puro que no tiene nada de potencialidad porque ha alcanzado la perfección. Aristóteles identifica la entelequia con Dios. 
En relación a LA POTENCIA, esta se dice del ser en cuanto que puede llegar a ser algo distinto de lo que ahora es. Es la capacidad del ser natural para llegar a ser algo. Aristóteles distingue entre:
  • Potencia activa: es el poder o facultad para producir un cambio en otra cosa. Son los seres naturales los que están dotados de potencia activa. 
  • Potencia pasiva: es la posibilidad de pasar de un estado a otro, recibe la acción de una potencia activa. Todas las cosas, sensibles y materiales están en potencia pasiva pues pueden cambiar como consecuencia de la acción de potencias activas. 

No existe simetría entre el acto y la potencia. El acto tiene prioridad y es anterior a la potencia (¡la gallina antes que el huevo! ) en tres sentidos: 
  • lógicamente, ya que la noción del ser en potencia supone la del ser en acto. Solo podemos concebir el cambio a partir de algo que ya es (en acto) 
  • temporalmente, ya que el ser en acto sólo procede del ser en potencia con el concurso de otro ser en acto. El árbol (ser en acto) procede del ser en potencia de la semilla, pero esta es ya ser acto, como semilla. 
  • ontológicamente: el ser en potencia está inacabado y debe ser considerado camino hacia el ser en acto. El acto no precisa de la potencia para ser concebido, sin embargo lo que cambia y tiene potencialidad se dirige a algo, su esencia o finalidad que solo puede ser concebida en acto. 
Por ultimo, la teoría de la potencia y el acto se corresponde con la teoría hylemórfica: la materia está en potencia pasiva de la forma. Y la forma es lo que actualiza la materia. La materia primera, como hemos comentado, es indeterminada, no es nada en acto, es pura potencialidad, posibilidad de convertirse en una cosa u otra: madera, mármol, estatua… El acto por el contrario se corresponde con la esencia de una cosa, es la forma o el eidos que estructura la materia y hace que un conjunto de ladrillos sea un puente, una casa o un dique.

1 comentario:

  1. Gracias, tu explicación es clara, completa, y aprehensible en ĺa primera lectura. Gracias

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