miércoles, 13 de mayo de 2015

Lenguaje animal.

"Una vez que se ha desprendido de su carga, la abeja proveedora inicia una especie de danza en circulo. Empieza a corretear a paso rápido, en círculos estrechos, cambiando frecuentemente el sentido de su rotación, describiendo de esta manera uno o dos arcos de círculo cada vez, alternativamente hacia la izquierda y hacia la derecha. Esta danza se desarrolla en medio de la locura de las abejas, y es tan llamativa y atrayente, como contagiosa. (...)

Si se observa atentamente a una de las obreras que escoltan a la abeja danzarina, se puede observar cómo se prepara para el vuelo... y abandona la colmena. Pronto otras abejas vienen a sumarse, sobre la mesa de nuestro experimento, a la primera que ha hecho el descubrimiento. Las recién llegadas danzan también, cuando vuelven cargadas a la colmena, y cuanto más numerosas son las danzarinas, más abejas se apresuran hacia la mesa. La relación no puede ponerse en duda: la danza anuncia en la colmena el descubrimiento de una rica cosecha. Pero ¿cómo las abejas que han sido advertidas encuentran el lugar dónde hay que ir a buscarla? (...)

Si nos las arreglamos para que unas abejas numeradas, pertenecientes a una colmena de observación, vayan a recolectar a los alrededores de la colmena, al mismo tiempo que otras también marcadas y de la misma colonia, llenen su buche en un lugar mucho más adecuado, el radio de acción de la colmena será el escenario de algo sorprendente: todas las obreras que cosechan cerca de la colmena ejecutan danzas en circulo y todas las que recolectan lejos realizan danzas frenéticas.

En este último caso, la abeja recorre en línea abierta una cierta distancia, describe un semicírculo para volver a su punto de partida, va de nuevo en línea recta, describe un semicírculo en el otro lado y luego vuelve hacia el mismo lugar durante varios minutos. Lo que distingue fundamentalmente a esta danza de la danza en círculo, son las rápidas oscilaciones de la punta del abdomen, ejecutadas siempre durante el trayecto en línea recta (llamado por esto trayecto bullicioso).

Si se le aleja progresivamente el avituallamiento que se había colocado cerca de la colmena, se observa que cuando la distancia es de 50 a 100 metros, las danzas en círculo de las abejas proveedoras son frenéticas. Del mismo modo, si se le acerca poco a poco el alimento que está lejos, las danzas frenéticas son reemplazadas por danzas en círculo. Las dos danzas representan, pues, dos expresiones diferentes del lenguaje de las abejas; una indica la proximidad de alimento, otra su lejanía....

Sería de poco interés para las abejas enterarse de que a 2 Kms. de la colmena hay un tilo en flor, si no se les comunica al mismo tiempo la dirección en la cual es preciso buscar. (...)

Recordemos el papel de brújula que juega el sol. Si, para volar desde la colmena hasta el avituallamiento, la obrera tiene al sol en un ángulo de 402 a la izquierda y hacia adelante, tiene en cuenta este ángulo en relación al sol cuando danza, señalando de este modo el lugar de la libación. Las abejas que siguen a la danzarina registran su posición en relación al sol durante el recorrido rectilíneo de su danza; adoptan así la dirección adecuada, al abandonar la colmena, hacia el lugar señalado.


La danza frenética y su recorrido rectilíneo y la danza de órbitas circulares, parecen invitar a la acción con una claridad tan simbólica que nos sorprende; la primera incita a las abejas a precipitarse a lo lejos, la segunda a buscar en los alrededores inmediatos de la colmena. Las que deben ir lejos reciben según un sistema perfectamente establecido unas indicaciones precisas del objetivo perseguido. Pero, mientras centenares de obreras se ponen en camino, obedeciendo las directivas recibidas, otras hacen lo contrario; unas, después de la danza en círculo se van a buscar lejos, otras se quedan alrededor de la colmena después de la danza frenética, o incluso algunas se van en mala dirección. ¿No han comprendido quizá el lenguaje de sus compañeras? ¿O es que son bobas y sólo quieren hacer lo que les da la gana? Cualquiera que pueda ser el motivo de su "falsa maniobra", son de gran utilidad si se mira la cuestión desde el punto de vista de la comunidad. En efecto, cuando al sur florece un campo de colza, está perfectamente indicado para enviar allí a las abejas proveedoras a nutrirse, pero es también interesante buscar en otra parte un campo de colza floreciente. Gracias a esas abejas que se comportan de otra manera, todas las fuentes de alimento que se encuentran a la entrada de la colonia son rápidamente descubiertas". 

Karl Von FRISCH, Vida y costumbres de las abejas,1974, pp. 152-182.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo más visto...