miércoles, 15 de abril de 2015

La ciencia newtoniana.

Por Marina López

Kant nace el 22 de abril de 1724 en Königsberg. Inicia sus estudios universitarios centrándose en la filosofía de los racionalistas Wolff y Leibniz, interesándose también la ciencia newtoniana. Pero, en 1770, comienza el llamado periodo crítico, donde, tras leer al empirista Hume, decide abandonar los pensamientos racionalistas y comenzar su propio sistema dentro de la Ilustración, publicando en 1781 su obra Crítica a la Razón Pura.

En esta obra Kant se propone responder a la primera pregunta que se plantea: “¿qué puedo conocer?” Para ello Kant decide tomar diversas ideas de las corrientes filosóficas anteriores: del racionalismo acepta la importancia de la razón en el conocimiento y la necesidad de que este sea universal y necesario; del empirismo toma la tesis que dice que no hay conocimiento sin experiencia y de la ciencia de Newton, el modelo de un conocimiento sólido y verdadero que parte de los sentidos pero que llega a verdades independientes de estos. Así Kant transforma la pregunta inicial de “¿qué puedo conocer?” a "¿es posible la ciencia?”

Para desarrollar su teoría del conocimiento y analizarlo, Kant afirma que todo conocimiento es un conjunto de juicios, por lo que la mejor forma de analizar el conocimiento será analizar las proposiciones o juicios de los que está formado, reduciéndose así el problema de la ciencia al problema de los juicios científicos. Pero, ¿Cuál es el juicio científico? Kant estudia tres tipos de juicios: juicios analíticos a priori, que descarta como juicios científicos por ser meras tautologías; juicios sintéticos a posteriori, que también descarta por ser particulares y contingentes y acepta finalmente como juicios científicos a los juicios sintéticos a priori, por ser verdaderos, necesarios y extensivos.

Como he dicho anteriormente Kant utiliza como modelo de conocimiento la ciencia newtoniana, que afirma tres leyes:

Primera ley de Newton o ley de la inercia.

“Todo cuerpo permanecerá en su estado de reposo o movimiento uniforme y rectilíneo a no ser que sea obligado por fuerzas externas a cambiar su estado.”

Esta es una proposición que no necesita ser confirmada mediante la experiencia, es decir, no hace falta estudiar todos los cuerpos para saber que se mantendrán en su estado de reposo o movimiento siempre que ninguna fuerza actúe sobre ellas. Por ello, es un juicio a priori.  Además el sujeto “todo cuerpo” no contiene el predicado “permanecerá en su estado de reposo o movimiento…”, por lo que no es un juicio analítico, sino que es un juicio sintético. Esta ley, que ya había sido enunciada por Descartes y Galileo, suponía romper con la física aristotélica, según la cual un cuerpo sólo se mantenía en movimiento mientras actuara una fuerza sobre él.


Segunda ley de Newton o ley de la interacción y la fuerza.

“La fuerza neta aplicada sobre un cuerpo es proporcional a la aceleración que adquiere dicho cuerpo.”

Al igual que en el anterior caso, no es necesario acudir a todos los objetos para estudiar si la fuerza aplicada sobre un cuerpo es proporcional a la aceleración que este adquiere y además, el sujeto “fuerza” no incluye el concepto de “aceleración”. Así, se trata de un juicio sintético a priori.

Tercera ley de Newton o ley de acción-reacción. 

“Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria, es decir, que las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto.”

Esta ley se ejemplifica constantemente en la naturaleza: si golpeas una mesa, tienes una sensación de dolor, debido a que la mesa ejerce una fuerza sobre ti con la misma intensidad; o en el impulso que consigue un nadador al ejercer una fuerza en el borde de una piscina, debido a la fuerza ejercida por la pared de la piscina. Esta proposición es independiente de la experiencia, ya que como las dos anteriores, no es necesario comprobar su veracidad analizando todos los casos existentes. Además, el sujeto “acción” no contiene al predicado “reacción”, por lo que se trata de un juicio sintético a priori.


En conclusión, las leyes en las que se basa la ciencia newtoniana son juicios sintéticos a priori, es decir, juicios verdaderos universalmente y extensivos, ya que aumentan nuestros conocimientos del mundo. Por ello, Kant admite este tipo de juicios como juicios científicos y utiliza la ciencia de Newton como base de su teoría de conocimiento.

Fuente: http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd98/Fisica/02/leyes.html

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